ˇNo se dejen marcar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo dicho hasta ahora es suficiente para hacer reflexionar y retomar aquel texto. No obstante, qué decir cuando todos los gobiernos de los países más avanzados del mundo están trabajando ya, desde hace algunos años, en la confección de tarjetas de crédito y de identificación, fácilmente informatizadas, controlables, con todos los datos y pasos de nuestra vida, y qué decir si estos planes político-financieros tienden a preferenciar un número clave sobre todos, y que esa cifra sea precisamente el “666”, el número del Anticristo, el número de hombre que no de demonio o diablo fácilmente reconocibles -y, en consecuencia, asustadores... En esta línea, Cantelon indicaba en “Dinero nuevo o sin dinero” lo siguiente: “Durante más de una década los banqueros y técnicos de Europa han estado trabajando febrilmente para establecer un nuevo sistema de números.” ¿Una sociedad sin dinero circulante y con una sola tarjeta de crédito?... Computerizar a toda la Humanidad: abrirla a la puerta de la felicidad aparente y someterla. Esto, hoy, no es ya pura especulación. Tal vez la extraña insistencia del “666” como clave numérica en los nuevos y sutiles instrumentos de dominio sea hasta una nueva coincidencia, una “casualidad”, si es que ésta existe. Pero lo que no es ningún equívoco es la tendencia del mundo hacia un economicismo informatizado “bestial”, sistemático, arrollador. Tal vez no sea casual que en el centro neurálgico de la economía europea del Mercado Común, haya sido situada una computadora gigantesca que ocupa un gran espacio en el edificio de la administración principal, la cual se encarga de compaginar las transferencias de fondos internacionales por procedimientos electrónicos. Allí, cada persona de la Tierra puede estar siendo informatizada con un número o lo está siendo ya. La cosa no pasaría de ser una anécdota más del nuevo orden internacional del poder mundial si el engendro tecnoelectrónico no hubiera sido bautizado cariñosamente con el nombre de “La Bestia”. Literalmente, el doctor Emil Gaverlux preguntó al doctor Patrick Fisner, no hace demasiado tiempo:
-”¿Podría decirnos algo sobre la gran computadora de Bruselas que es llamada La Bestia?”
-”Existe desde hace unos cuatros años. Por medio del uso de tarjetas de crédito ha sido fácil poner a casi todas las naciones que comercian en el mundo en la memoria de datos. Usted y yo estamos afectados por esta computadora, por medio de una o más claves: nuestro número de seguridad social, nuestro número de licencia de conducción, nuestro certificado de nacimiento, el número de nuestro pasaporte, y cualquiera de las tarjetas de crédito que usamos. Cada movimiento que hacemos y cada céntimo que pagamos al departamento de impuestos, cada año, es registrado. La capacidad de la computadora es para dos billones de personas; esto es lo que se calculó hace cuatro años. Y básicamente éstas son las naciones que comercian en el mundo, las personas que viajan, las que usan tarjetas de crédito, las que atraviesan fronteras para entrar y salir de los pases que visitan”.

- Por Manuel Figueroa (año 1989)

¡No sea necio, diga NO a la marca de La Bestia informatizada mas selvaje!
Y si tiene miedo de no tener así para que comer, escuche lo que dice la Palabra:
...”Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en granjeros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta ¿No valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida. ¿Y por qué preocuparse por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: ¿Qué comeremos? o ¿Qué beberemos? o ¿Con qué nos vestiremos? Porque los paganos andan tras de todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que usted las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas."

- Jesús en Mateo 6:24 ss. (NVI) ¡Leanló completo en la Biblia!

 

El demonio del anticristo sobre los hombres, consiste en una doble faceta. Por un lado, les ofrece la felicidad en la tierra y por el otro, esa aparente felicidad terminan por encadenar a la humanidad. Es como la tarjeta de Crédito, que tiene la posibilidad de abrirnos todas las puertas, y al mismo tiempo nos entrega al control del ordenador de la sociedad informatizada.

 

En Bruselas, el palacio sede de la C.E.E. -Comunidad Económica Europea- tiene la forma de una cruz invertida y con los brazos quebrados (la cruz de Nerón), que es el símbolo del Anticristo.

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