Ponte Mi colirio -dice Dios-

* V I D E O C L I P S *

«...Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el soberano de la creación de Dios: Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca. Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú. Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista. Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.» (Apocalipsis 3:14-22)

Un Llamado a la Angustia 1 - por David Wilkerson

Un Llamado a la Angustia 2 - por David Wilkerson

Un Llamado a la Angustia 3 - por David Wilkerson

Un Llamado a la Angustia 4 - por David Wilkerson

Un Llamado a la Angustia 5 - por David Wilkerson

Llamado a la Angustia - por David Wilkerson

¡JESUS YA VIENE!, el día se acerca, la Biblia dice: "Porque vendrá tiempo en que no sufrirán la sana doctrina... y apartaran de la verdad el oído y se volverán a las fábulas." (2ª Timoteo 4:4)
... "no pondré delante de mis ojos cosa injusta"... (Salmo 101:3).

Apaga tu "caja boba" y ponte a orar - Paul Washer y David wilkerson

«...oren sin cesar.» (1ª Tesalonicenses 5:17)

Una calamidad se aproxima - por David Wilkerson

«No apaguen el Espíritu, no desprecien las profecías, sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno, eviten toda clase de mal. Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.»
(1ª Tesalonicenses 5:19-23)